"te quiero"

Recoge el último halo de su voz,
y elige decirle dos palabras.
Quizás serán muy simples,
conocidas,
utilizadas por todos.
Pero le representan un sentir.
Es lo que siente.
Lo único real y confirmado.
Lo único de lo que está segura.
Sufre el dolor del desconcierto,
cuando otras dudas
y demás preguntas
invaden su mente
sedientas de respuestas.
Pero entre esos dolorosos
hilos de incertidumbre,
ríe de la dicha
de que esas dos palabras
aún crucen su pecho
atravesándolo como flecha,
fugaces como las estrellas.