Y cuando el ocaso se vuelve ordinario,
espero a lo ordinario volverse ocaso.
Y así el ocaso ya no sería ordinario,
y así el ocaso ya no sería ocaso.
sino que sería un cúmulo
de energía y esperanza.
Así como lo fue
todo ese tiempo
brillante y dorado
de puestas de Sol
reflejándose en el agua
con gaviotas sobrevolando
y la música del viento
arremolinando el aire.