Un sentimiento no es un recuerdo.
Los recuerdos se crean en base a sentimientos.
Sentir, que nos hace mover.
Sentir y avanzar.
Avanzar en dirección al camino
que sentimos dentro que debemos transitar.
No lo sentimos porque es un recuerdo...
Va más allá de eso.
Lo sentimos porque es mucho más complejo...
Porque sentir es como tener
un globo en las entrañas
que de repente comienza a inflarse
cada vez más y más;
como tener una lamparita
a la altura del corazón,
que se prende y se apaga,
que vibra y se detiene,
que calienta y luego para.
Sentir se siente,
y sentimos querer expresar sentir
pero siempre nos quedamos cortos:
y en la expresión de
las manos y el cuerpo,
la mirada y el movimiento,
fotografiamos momentos
que imprimimos en la memoria,
creando un recuerdo
que recuerda el sentir.
Sentir que imprime en el alma
un sentimiento tan bello,
y cosquillean las ganas
de que sea perenne.
Un sentimiento no es simplemente un recuerdo...
Es una huella.
Eterna.