Musa

Se despierta un pensamiento. Una frase comienza a armarse. Luego otra. Otra más. Una rima. Una coma. Un punto. Un párrafo aparte.
Surge de la nada, rasqueteando las paredes del alma, haciendo un agujerito y queriendo emerger.
No controlo la musa.
Sólo aparece.
Cada vez más.
Más seguido.
Más frecuente.
Más presente.
Desde el día
que Vos.