¿Sabes?
Puedo escuchar el sonido
de unas gotas golpeando el piso.
Pero no está lloviendo,
y también aquí hay techo.
¿Sabes?
Las gotas están entre mis pies.
Aquí sentada logro verlas.
Miro hacia el piso, allí están.
Una tras otra caen.
¿Sabes?
Si miro el piso, caen allí.
Si miro mis piernas, caen en ellas.
Si me corro a mirar la cama,
caen sobre la frazada.
¿Sabes?
No supe de qué se trataba
pero me miré en el espejo
y comprendí que las goteras
no estaban en el techo.
¿Sabes?
Aún así no me siento débil.
Sólo me siento un poco más expuesta.
La cuestión es
cómo manejar esto, porque...
¿Sabes?
Me volví vulnerable.
Puede tomarme y manejarme,
moldearme como una plastilina.
Soy un simple material, pero...
¿Sabes?
En sus manos siento que no me romperé.
Podrá estirarme y apretarme,
que se que
no me quebrará jamás. Y...
¿Sabes?
Me siento dichosa
de estar situada donde estoy.
deberías saber
fue un
jueves, junio 13, 2013