Se funde un cielo más azul
y nubes blancas pueden verse
desapareciendo tras
el horizonte de follaje verde.
Un Sol va surgiendo de allí
tan amarillo y familiar,
sonrisa nueva y festín,
una voz canta sin cesar.
Fluyen despacio dos cintas,
desde su espalda creciendo,
formando girones carmesí,
y terminando en corazón.
Y diez girasoles crecen
sobre los yuyos y cardos,
cosecharon semillas que
se extienden en la tierra virgen.
El lucero van mirando:
es la energía del amor.
Se hace eterno el calor,
aún de noche se hace el Sol.
Y llamas vibran sin cesar,
no incendian ni logran quemar,
sólo iluminan con su luz,
con ese misterioso amar.
diez girasoles
fue un
sábado, junio 29, 2013