Ya lloré, escribí, golpeé.
Y bueno... no sé qué queda.
Esperar.
(Cierto que la esperanza la dejé en casa...)
Sonreír.
(Cierto que las sonrisas se las dejé a él acumuladas...)
Amar.
Ahí está.
Seguir amando.
Esto me va a mantener viva.
Sólo espero que me sigas amando también.
Y no bajemos los brazos.
Porque esto es lo más hermoso que sentí.
No puedo dejarlo morir.