Día 8

Dejame soñar con vos,
soñar hoy, soñar mañana,
soñar futuro, soñar locuras.
Dejame reírme de nosotros,
de nuestras peleas tontas.
Dejame llamarte y gritarte "te amo"
aunque deba decírtelo por teléfono,
porque hay kilómetros de por medio
chupándonos el alma.
Dejame avisarte cuando salga,
cuando llegue,
cuando vuelva a salir,
cuando vuelva a llegar;
dejame entonces decirte que te pienso
en cada trayecto, en cada momento,
cuando me levanto y me voy a acostar,
cuando como, cuando me siento,
cuando me baño, cuando me lamento,
cuando me río, cuando lagrimeo,
porque te extraño, porque te quiero,
acá, conmigo, a mi lado.
Porque te amo a cada segundo
y no puedo dejar de amarte
por mucho que nos separe,
me aferro más que nunca,
me aferro a esta sensación
que me hace sentir tan llena
tan única, tan especial.