Me doy un poco de lástima.
Pero sentía dolor hace mucho tiempo.
Y necesitaba descargarlo.
Porque me doy pena.
Y soy ilusa.
Y volví a ser la nena de 15 años.
Lo único que esta vez soy ilusa porque amo y mi ilusión es el amor.
Es mi ilusión y mi realidad.
Es lo todo.
Absolutamente todo.
Yo amo y me siento amada.
Y esta distancia es cancerígena.
Pero este sentimiento está acá, persistente.
Incluso es más fuerte que hace dos horas.
Quisiera que no crezca, que fuera fácil, que no quede tan vulnerable.
Pero... Amo ser vulnerable ante él.
Porque lo amo.
¿Por qué?
No hay explicación.
Lo sentí un día y decidí dejarlo proliferar.
Fue la enfermedad más hermosa.
Temí sentirlo y cuando me invadió me sentí viva por primera vez en mi pseudovida.
Eso era el amor.
Y yo estaba amando.
Y estaba siendo amada.
Maravillosamente mágico.
fue un
domingo, enero 05, 2014