Día 11

Arránquenme de acá,
me quiero ir, no quiero estar.
Esto no es la libertad.
Esto no es lo que deseo.
Sólo quiero tu mirada,
tu sonrisa atolondrada,
tus manos, que tan cálidas,
me recorren por el cuerpo,
alcanzándome la esencia,
desparramando la existencia
de la cabeza hasta los pies.
Me hacen sentir vida
a lo largo de mi cuerpo.
Me hacen sentirme viva
sin temores ni lamentos.
Te amo y te necesito,
y te extraño y te necesito.
Y estoy presa en la libertad,
libertad que no quiero,
porque aquí mi alma
no canta,
ni baila,
ni se estremece.
No puede nada sin vos.