famélica

Estoy famélica,
pero no por falta de comida;
estoy famélica por la ausencia
de tus besos, de tus gestos,
de tus caricias en cada parte,
de tus roces, de tus silencios.
Muero de hambre,
no porque no me alimento,
sino porque ya no respiro
ni percibo tu aliento,
no saboreo tu perfume
cada mañana al despertarme.
Estoy famélica,
y estoy desapareciendo;
nada me llena, nada me gusta,
nada me hace sentir satisfecha;
eso sólo lo lograba tu mirada,
eso sólo lo hacían tus palabras.
Muero de hambre
y me como a mí misma
porque en mi propia piel
es donde están tus huellas
aunque el resto no las pueda ver
las siento a cada segundo, aquí.
Estoy famélica,
muero de hambre,
necesito de tu voz
para volver a levantarme.
Sentirme viva, otra vez,
sentirme real, y renacer.