Tengo amor hasta en los huesos.
Va más allá de la sangre, el alma, la piel.
Está allí dentro, enterrado y clavado.
De a poco, este tiempo, fue introduciéndose.
Despacio, quizás hasta cruel...
Se ensartó.
Me apuñala una y otra vez.
Pero si esto significa amar,
esta fuerza invisible que me hace sentir
por un momento, con los pies sobre el suelo,
y un instante después, con el cuerpo volando;
entonces amo y amaré,
sin pausa ni freno.

No hay momento del día
en el que no te piense.
No hay momento del día
en el que no te sueñe a mi lado.
No hay momento del día
en el que no sienta esta fuerza
saliéndose del pecho
buscando encontrarte.
No hay momento del día
en el que no tenga este amor latiendo.