¿Cómo manejarlo?
¿Cómo asumirlo?
Sí, es que te amo.
Y no puedo no amarte.
Si no te amo no me imagino.
Si no me imagino no existo.
Si no te tengo entonces no te amo,
si no te amo entonces no existo.
Si no existo no soy.
Sin vos no soy.
Quizás sí sería.
Algo.
Alguien.
Pero ya nebulosa.
Ya neblina desencontrada del suelo,
no arriba, no nube;
no abajo, no rocío;
simple neblina suspendida.
Sin idas ni vueltas.
Estancada, siendo.
Existiendo.
Pero en vano.
¿Para?
¿Por qué?
Quiero ser más que una simple neblina.
Quiero crecer y volar por arriba.
O estoy dispuesta:
dispuesta a ser neblina.
Porque también puedo volar
y crecer;
sólo si vos te envolvés en ella.
fue un
sábado, septiembre 21, 2013