De pronto, la vista nublada.
Y un segundo después, un mar se derrama.
Letras formando palabras, palabras formando las frases,
frases que hieren, frases que matan.
El corazón se estruja en un instante
y sujeta sus rodillas buscando ser pequeña,
buscando volverse pequeñita e impenetrable.
Dar la espalda a las palabras que le lastiman el alma,
omitir ese dolor que le provoca,
y perseguir el sueño de estar feliz sin nada que la oscurezca;
sin nada que la esté empujando,
arañando y rasguñando,
mordiendo y arrancándole
pedazos del corazón,
asumiendo ya la ausencia previa de un pulmón,
y levantando la cabeza para permitir
que el viento seque su llanto,
que sus parpados no se quemen,
que su cara no se contraiga,
y que entre esos sentimientos nunca deje que nada más le vuelva a faltar.
Es íntegra ella, no precisa más.
cry
fue un
lunes, septiembre 02, 2013