Miedo me da
amarte sin cota
hasta un punto
tan insoportable
que mi piel
no soportaría
más de un segundo
sin sentir tu calor.
Miedo me da
amarte tanto
y que no respondas
a tanto amor;
sola bajo la lluvia
sintiendo soledad;
quedarme amando
sola y sin vos.
Miedo me da
el vacío de tu ausencia,
y se siente el frío
si el perfume de tu esencia
no cubre mi cama,
ni cubre mis manos,
ni mis prendas,
ni mi cuerpo.
Miedo me da
el silencio repentino:
que tu voz se escuche
sólo en mi cabeza,
resuene cual recuerdo
y me quede allí,
sólo recordando
quieta, en silencio.