Cómo un aroma puede despertar un recuerdo... Como un transportador mágico, el alma viaja apenas percibe ese olor. De repente allí estamos: nosotros, ambos. Nos veo. Nos siento. Te siento. Real. Y tu aroma allí, tan maravilloso y peculiar. Tan hermoso. Lo más hermoso.
Pero el aroma se va y vuelvo a estar sola. Entre estas cuatro paredes. En una habitación vacía.
Desearía que mi almohada huela eternamente a vos.