magia en sus manos

Como si fuera un reloj capaz de volver el tiempo atrás,
de recomponer una copa rota,
que dejó esparcidos, sobre esa mesa de madera,
trozos de cristal desparejos y desencontrados;
o como pudiese ser capaz de provocar
que las cenizas vuelvan a ser papel,
que la flor marchita vuelva a ser pimpollo,
o que el Sol salga del Oeste y se ponga por el Este...
Así, con esa magia en sus manos,
aterriza sobre mi corazón
y me derrite en un simple abrazo.
Con la sencillez de un dulce beso,
con la suavidad y la calidez
de esa mano que,
entre tímida y tierna,
toma la mía,
y entrelaza los dedos,
dándome la seguridad para poder cerrar los ojos,
y simplemente caminar,
sin importar hacia dónde,
pero encaminada hacia un lugar:
algún lugar, no es problema cuál,
siempre y cuando su mano sujete la mía.