En el silencio de la noche, sale.
En el silencio, respira el aire.
Respira gotas de lluvia.
Mira hacia el cielo, entrecerrando los ojos.
Esa eternidad, tan infinita...
Pone su mente en blanco y se deja llevar.
De repente, allí está.
Aparece entre la negrura de la imagen.
Piensa en nada, pero aparece aún en la nada.
Sus ojos brillando.
Su sonrisa iluminando.
Está en sus pensamientos.
Y se le inunda la mente.
Luego de un tiempo, se da cuenta.
Estaba pensando en él.
Como casi todo el tiempo...
Piensa que pensaba y se sonríe.
Y él aún está allí, en su sueño.
Flota en la mente, desde ahí, mirando.
Vuelve a sonreír y le besa la frente.