Son dos palabras: "te amo"
Así de simple y sencillo. Dos palabras. Cinco letras.
Sin embargo, la realidad es que te digo que "te amo"... pero te amo más del "te amo" que te digo.
Porque las palabras son sencillas y simples.
Y esto que siento... ¿tenés una idea de lo complejo y rebuscado que es?
¿tenés una idea de lo retorcido que se vuelve a veces?
¿te das cuenta, cada vez que tiembla el cielo, cómo se sienten los cuerpos?
Los cuerpos, el alma, la vida... todo en riesgo.
Porque nuestro cielo tiembla, y caemos en el miedo.
Y cuando estalla el miedo, el alma se asusta.
Y cuando el alma se asusta, huimos despavoridos.
Pero siempre nos reencontramos...
Porque la ausencia lastima.
La ausencia nos corta los pulmones en pedazos, corta el aire.
Sólo es cuestión de volver a cruzar nuestras miradas...
Y allí, reconectar el circuito.
Y allí, dulcemente, expresar un "te amo".
No sólo uno. Millones de "te amo" dibujándose en el aire, sin palabras, sin sonidos; sólo dos cuerpos, dos caras.
Allí, uno frente al otro.
Mirándose.
Deseándose.
Amándose.