y te di todo, sin dudarlo,
entregando hasta el más mínimo detalle,
por completo, enteramente,
desde lo más pequeño hasta lo más grande,
de la célula hasta toda la piel,
desde el vello más corto hasta el cabello por completo,
del primer pensamiento hasta el último,
desde el sueño más profundo hasta ese tan clarito
que suelo soñar cuando estoy entredormida.
te entregué cada día y cada noche,
cada suspiro, lo que inhalo y lo que exhalo;
te entregué mis latidos y mis pasiones,
mis deseos y mis aspiraciones.
Te di mi pasado para que hagas que se nuble,
te di mi presente para que formes parte
de mi día a día, de mi paso a paso,
y te di mi futuro para que lo inundes de tu aroma,
para que seas el protagonista
de la película de mi vida.
Para que me acaricies cada mañana
y me despiertes con un beso,
rozándome la espalda,
abrazándome entre las sábanas.
Para que me ames día y noche,
a cada segundo, en cada instante
de lo que nos quede de vida.