Cariño
y ganas de sonreír,
intactos.
Pero una nostalgia
es la que ahora
reina allí.
Y a eso deberá aferrarse,
pues aprendió que
no puede ser todo
tan perfectamente
redondo
perfecto
ideal.
Son ciclos:
suceden,
comienzan,
transcurren,
finalizan.
Y luego se repiten
nuevamente
en cuerpos nuevos
nuevos caminos
nuevos sentidos
nuevas pasiones y sueños.
Pero es el sueño más grande
el del amor,
con el que siempre soñó,
que sólo llegó
le robó el corazón.
¿Cómo verlo
tan al alcance
y dejarlo escapar?
No se lo perdonaría.
Por eso arriesgó,
y aunque perdió una mitad,
se reconstruyó.
Ahora extraña,
pero sabe que la vida
y esas energías
tan poco sutiles,
tan especiales y peculiares,
existen,
siguen siendo;
así se vuelven a unir
porque los ríos que se mueven
a su misma velocidad
se encontrarán con su alma
en la desembocadura.
fue un
martes, noviembre 05, 2013