Mirar, callar,
sonreír, y amar;
sentirme renaciendo,
al encontrar
un beso celestial
que me eleve el cuerpo.
En la oscuridad
los ojos no ven
pero el alma está latiendo.
Logro percibir
tu piel junto a mí:
pierdo la noción del tiempo.
Es la fusión,
se va el dolor,
y ya no hay más recuerdos.
La sensación
de desesperación,
ya no quema mi cielo.
Siento que la paz
me invade al rozar
tus labios con los míos.
Hablo sin hablar,
te vuelvo a mirar,
y te quiero conmigo.
Eternidad,
no importa el tiempo ya,
ya no hay más heridas.
Todo lo que
necesitaba para vivir,
lo encontré en tu vida.