Percepción

Si el cuerpo toma del cielo sólo lo que el cielo le muestra, jamás logrará liberar su alma de las ataduras de la tempestad, porque si los ojos sólo toman pájaro y no toman el vuelo, porque si los ojos toman el Sol pero no toman la energía, porque si se ven las gotas de lluvia y no se siente el frío, porque si la piel percibe sólo aire y no el viento y el movimiento, entonces las cadenas serán aún cada vez más gruesas, el caparazón resistente e irrompible, y el corazón, frágil, agrietado, y desnutrido, sin fuerzas, sin gracia, sin nada.