Lo ves?
Así de rápido cambian los panoramas.
Ayer, por un momento, pensabas en lo dura que sería tu vida,
en lo difícil que se convertiría el camino,
de tener que soportar cada día
esa terrible situación,
de dolor, desprecio,
indiferencia,
resignación.
Hoy parece que las cosas van tomando su curso.
Aún estando conscientes de que la realidad
difiere por completo con nuestras verdaderas intenciones;
aún así dejamos proliferar el querer.
Simplemente liberarse y dar lugar a amar,
sin importar qué tipo de amor es,
sino con un sólo objeto en mente:
brindar amor puro,
gratuito,
sanador.
Buscar la felicidad en la sonrisa ajena,
buscar que esa sonrisa permanezca perenne...
Y vivir a la espera.