La sensación de estar desapareciendo parece algo absurda
cuando uno existe
y es real
para tantos otros.
Pero,
¿cuál es el límite que separa
lo real de lo que no lo es?
Si en un sueño el calor de la piel se siente tan real,
quizás,
hasta más real que
en un encuentro.
Entonces,
desaparecer realmente,
podría no ser real.
Simplemente ser parte de un sueño.
Aunque quizás el sueño sea lo real,
y lo real, una gran mentira.