Del silencio de la soledad,
a la música de la compañía
en un ambiente extraño
de sentir las almas
sentadas a cada lado.
Almas que se desconocen
pero en simples palabras
supieron comunicarse
acompañarse de pronto
en lo inmenso de la noche,
conectando sus energías
a traves del viento,
y expresar el anhelo
que ambos comparten.
Anhelan sentir,
y vivir existiendo.
Sentir el sentido de la vida
a partir del viviendo,
y no escuchando los cuentos
o lo que dice el resto.
Forjar el camino propio
que los hace diferentes,
pero no por eso
se creen más que todos.
Simplemente piensan
en la maravilla del existir
pensando cómo afrontar
cada momento,
en el que el corazón
va cayendo,
buscando tocar fondo
para salir,
emergiendo.