Siguen pasando los días... Cada vez es mayor la nostalgia.
Y por cada día que pasa, un 'te quiero' que se pierde.
Pero no es por no sentirlo,
sino por morderse los dientes,
para callar el sentimiento y hacer ameno el paso del tiempo.
Pero son sentires diferentes,
y difieren y lastiman.
Las palabras no dichas se guardan en un cajón,
junto con los abrazos que el tiempo acumuló.
Y segundo a segundo las agujas giran,
como alguna vez giró su cuerpo,
entre los brazos ajenos,
en la arena y en la orilla,
con ese agua salada,
oleando sobre sus pies.
Un mar testigo guarda
historias jamás contadas.
Sólo son recuerdos que relucen
cuando, quizás al mismo tiempo,
ambos miran la hermosa Luna,
y cierran los ojos despacio,
pensando en aquella luz
que una extraña mañana
iluminó suavemente sus caras
mientras el viento de la costa
su vestido le flameaba.
Un amigo imposible,
por más fuerza que haga.