Lucecitas navideñas

En las lucecitas navideñas, cuando una lucecita se quema, a veces se corta el circuito. Algunas lucecitas siguen funcionando, otras no. Quizás en unas lucecitas con forma de red, sólo deja de funcionar esa que se quema. Quizás en unas lucecitas con forma de cable lineal, se quema una y todo deja de funcionar.
En la vida hay aspectos, diferentes, que dividen las áreas de interés. En cada área hay unas lucecitas en red. Y de cada lucecita, sale un circuito.
Iluminamos. A veces constantemente. Otras de lo tenue a lo fuerte. Otras con ritmo. Otras intermitentemente.
Y de repente, una lucecita se quema. Y todo un circuito se corta. Y ese circuito corta otro.
Nos quedamos sin lucecitas.
Ya no brillamos ni coloreamos.
Y el brillo se vuelve un recuerdo, y sin luz sólo se percibe un vacío, se percibe haber desaparecido.
Pero estamos allí. Colgados de la vida. A la espera.
Esperamos un repuesto. Unas lucecitas nuevas. Unos cablecitos para cambiar. Nuevos filamentos.
Sólo hay que dejarse ayudar para que alguien nos ajuste.
Y volver a brillar.