Una risa tras otra,
una mirada tras otra,
un silencio no incomoda,
y extrañeza del sentir.
Extraño de hace tanto,
y curioso se acerca,
un poco desorientado,
inentendible.
Sí, no se entiende,
no le parece lógico,
pero comienza a existir
un temblor por dentro.
No se anima,
entre la inseguridad,
pero "el tiempo dirá",
dicen algunos.
Sujetando esa frase
se sonríe.