―Yo no me voy a rendir aunque tropieces.
―Tirarse al suelo y tropezar, son cosas distintas.
―Aunque te tires al suelo. No me interesa. Te amo, en las buenas y en las malas. Cuanto más insistas, más voy a levantarte. Y un día me voy a cansar y me voy a tirar primero para que caigas sobre mí en vez de sobre el frío suelo.
―Lo importante va a ser que me quede con vos rodando en el suelo y que no me vaya en otra dirección. Te amo. Y sos el cable que me mantiene con los pies en la tierra, en todos los sentidos que seas capaz de encontrar.
―Nunca te voy a soltar las manos. No te sujeto una. Te sujeto las dos. Nuestras vidas no se juntaron por casualidad. Esto no es casual. Esto iba a ser así desde el principio.
―Deberían habernos juntado antes...