Día 33

Si en el cielo no hay un Sol
no puedo hacer de cuenta que existe.
Sé que está aunque no lo vea,
pero si no lo veo no siento su calor.
No me conformo con imaginarlo.
Necesito que se vuelva tangible
real de una vez por todas.
Parece una agonía interminable,
inaguantable, sin fin.
No quiero que el amor sufra.
Que las almas enamoradas
se lastimen, o lloren, o duelan.
Quiero que se vuelvan a encontrar.
Quiero que vuelvan a entregarse,
a hacer el amor la noche entera.
Que se deseen a cada momento,
encuentren sus manos entrelazadas,
y sus cuerpos unidos como nunca.
Pecho sobre pecho,
sintiendo el ritmo.
Los latidos propios, los míos...
y los tuyos, mi melodía favorita.