Quisiera emborracharme y olvidarme de todo para despertar en tus brazos en un mundo diferente, sin que exista el dolor, el miedo, el paso del tiempo. Que la luz y la oscuridad convivan con armonía y no volvamos a temer cuando llegue la noche. Quisiera encontrarme con tus ojos en el medio del cielo para que iluminen la negrura, para que mi corazón vuelva a brillar, reflejando esos destellos que se prenden sin parar. Quisiera hallarte a la vuelta de una esquina y besarte en los labios, tan intenso, hasta alcanzar tu alma. Quisiera reencontrarte en el próximo segundo. Ahora, en este instante... tocándome... rozándome... haciéndome tuya.