No procuro explicar lo que siento. No puedo decir cómo me siento hoy. Cómo me vengo sintiendo hace días. Quisiera decir "plena", "llena", "íntegra", "entera", "infinita"... ¿La realidad? Es insuficiente. Me siento amada, sí. Pero, ¿cómo explicarlo? Es más que plenitud. Va más allá. No sólo estoy plena yo: mi alrededor se volvió perfecto. El sol ilumina más desde que sus ojos brillan. Las nubes no parecen existir si su mano me sujeta. No hay miedos ni temores. Me siento tan completa, se siente todo tan completo. Como si cada pieza encajara en su lugar. Como si la tierra floreciera cuando sus brazos me rodean.
"Nunca me sueltes." mencioné.
"Jamás." respondió.

Y así será en el infinito.