Y si estoy en vos
no le temo a nada;
no me asusta perder,
ni me asusta morir.
Estoy donde más quiero,
a donde pertenezco.
Estoy plena, completa.
Estoy entre tus brazos,
respirándote despacio,
cerrando los ojos
y viendo a través tuyo.
Estoy sintiendo sólo tu calor;
no hay sol que valga
ni fuego que sirva,
sólo el de nuestras almas
que se estremece y alimenta
con cada caricia,
cada beso,
cada suspiro...
Por eso una vez más,
abrázame de vuelta
por la espalda
como bien sabes hacer
para que termine enloqueciendo.
Abrázame y bésame,
los hombros y las mejillas,
y aprieta mis manos con fuerza.
Apoya tu cuerpo en el mío,
hazme sentir tu piel por completo.
Que descansen nuestras manos
sobre esta pared de colores,
y solo escuche el aire
pasando por tu boca
en ese eterno respirar.
Que descansen allí nuestras manos
y los cuerpos tiemblen,
inexplicables, sincronizando
cada espasmo, cada sacudida.
Sonrío y muerdo mis labios,
y con mis dedos acaricio tu cara;
oigo un suave "te amo",
y... estoy plena, completa.