Te extraño.
Y no sólo te extraño.
Te necesito.
Te necesito más que a nada en el mundo.
Te necesito para vivir. Para ser.
Para poder sonreír. Para tener fuerzas.
Para ser humana, y no convertirme en una autómata.
Te extraño porque tu aroma es vida.
Tu piel me completa.
Tu mirada provoca que ya no sea invisible.
Porque día a día
todo vuelve a ser como la primera vez,
porque todo sabe diferente,
brilla diferente,
se siente diferente,
siempre que te tengo conmigo.
Te necesito porque quiero compartir
cada detalle y parte de mi vida
con vos.
Quiero vivirla con vos.
Sujetarme a vos.
Amarte por el resto del tiempo.
Amarte sin medida ni prisa.
Amarte alocadamente.
Obsesionada, apasionada.
Desde que te amo no puedo imaginar un sólo día
sin sentir este amor dentro.
Desde que te amo sos el motivo
de mis risas, y algunos llantos,
que brotan de lo más profundo
anhelando sentirte,
tocarte, mirarte,
temblar en tus brazos,
y no de frío ni de miedo
sino por el amor que me surge
desde el centro de mi ser
cada vez que nos enrroscamos,
cada vez que nos amamos,
cada vez que somos nuestros.