¿Cuándo entenderás que yo también tengo defectos?
Que no soy perfecta, que puedo equivocarme.
Que soy frágil y sensible, me lastimo de la nada,
a veces me autoflagelo, dramatizo y me torturo,
vulnerable me vuelvo, desarmada estoy.
No quiero lastimarnos, no quiero provocar
que lloremos de dolor al sentirnos lejanos;
no quiero llorar sangre segundo tras segundo
que pasa sin sentirte, sin poder abrazarte.
Me da tristeza y desazón,
me deja ciega, sin palabras,
pierdo el tacto, no escucho,
me inunda de temor,
me abofetea la cara y vuelve en sueños:
pesadillas que se repiten una y otra vez,
mis miedos más profundos,
que me hacen temblar del horror.