entre los dos.

Nunca dejes de bailar ni de besarme como me besas,
porque pareciera como si se armara un candombe entre los dos,
con el fuego de la sangre y sintiendo el corazón
latiendo sin parar, latiendo con pasión,
encontrándose con tu alma en un profundo suspirar,
y profundos se ven tus ojos con la magia del mirar;
quién podría imaginarlo o llegar a entender
un sentimiento tan hermoso como lo es nuestro querer,
pareciera encenderse una fogata entre los dos,
pareciera encenderse el cielo con la sangre y la emoción.
Gozo y placer, nos vieron nacer,
y ahora se mecen a nuestro alrededor
en hamacas de colores que susurran nuestros nombres,
que se mueven sin parar
hacia delante y hacia atrás,
seduciendo estos dos cuerpos
y a tus manos, que sin cesar,
recorren la ciudad
que se extiende en mi espalda.
Te invito a jugar un juego entre los dos,
un acto de amor, que no tenga final,
una apuesta de entrega, prometiendo eternidad.