hombre del sur

hay una playa
y hay un mar inmenso
y hay rayos de luz
que atraviesan el cielo
y veo el muelle
escucho un sonido
que parece música
del viento bailando
al compás de las olas
y hay algunos bichos
que no molestan
porque estoy en paz
estoy en mi pueblo
en mi barrio querido
y hay sensaciones
con todo lo que veo
y lo que siento alrededor
y soy sólo yo
pero quizá haya otros
y quizá esos otros
no estén muy lejos
o quizá están cerca
y puedo sentirlos
aún lejanos
aún cercanos
me miman
me acarician las mejillas
me tocan el alma
que no se fue
no viajó
está acá
sigue acá
se quedó acá
en el viento frío
en el sonido intenso
del corazón latiendo
en el sur, tierra mía
el lugar de mis amores
no sólo late el corazón
también late el alma
y late el cuerpo

late acá, y allá también
allá,
entre edificios,
entre libros y gentío,
entre sueños y caminos;
allá,
donde en lo alto,
las paredes de concreto
no son límite de pensamientos;
allá,
entre el ruido,
la carrera contra el tiempo,
la lucha contra el olvido,
allá,
donde añoro con dolor
pero no sin alegría
deseando volver
a tener la nariz helada
pero la sonrisa en la cara

y cierro los ojos de nuevo,
para volver a hacerlo real
y sentirme acá, por un rato,
y no tan allá.


para los que dejan el hogar
buscando romper fronteras
no sin antes dejar también
un trozo de corazón
rompiéndose en el camino