y necesito volver a vernos riendo
volver a oler el humo del tabaco
de ese cigarrillo que encendiste
sin que haya pasado mucho tiempo
desde el último que habías fumado
necesito los gestos, las muecas,
las eternas carcajadas a viva voz
rompían en pedazos el equilibrio
para desestabilizar todo el salón
y convertirnos en los actores,
los protagonistas, lo principal
quienes se llevaban toda mirada
sin pasar desapercibidos
porque éramos el alma, el centro

eso de estar llenos de luz
y que tanto nos sobraba
que teníamos para regalar