El alma no habla. Grita. Grita sin cesar. Pero si nadie la escucha, nadie se puede enterar.
¿Quién habla de ruido si no hay un oído que lo pueda interpretar? Alma abandonada, ¿qué estás haciendo ahí, gritando sola, en el medio de la noche? Todos se fueron. No te diste cuenta, almita ingenua. Tenés los ojos abiertos de par en par, pero aún no lográs verlo.
Ay del alma inocente! Alma enorme y pequeña a la vez. Sé paciente, tierno pichón. Pronto romperás el cascarón. "El huevo es el mundo, y el que quiere nacer tiene que romper un mundo."
Se hace tarde. Hay que recargar energía, sino ¿cómo pensás crecer?
Andá a dormir, dale. No me hagas renegar.