Por qué nos pasamos la vida intentando aprender a olvidar?
Vivimos tratando de buscar el secreto, la forma, el camino, para sacar de nuestra cabeza IDEAS.
Para arrancar de nuestros recuerdos personas, gente que nos ha desilusionado, pero que alguna vez amamos.
Y mientras nos empecinamos en buscar la manera, imparables, insaciables, no terminamos de entender que el amor no se olvida.
No terminamos de aprender que la mejor manera de superar es aceptar,
la mejor manera de aceptar es reconocer,
y la mejor manera de reconocer es mirar.
Sacarse la venda, dejar de vivir en esa ceguera que no nos permite estar en plenitud, y observar QUÉ es lo que sucedió, CUÁLES fueron los resultados, y la REAL magnitud del problema.
Para qué?
Para qué?
Para poder darnos cuenta que las cosas NO FUERON tan pesadas como creímos,
que la vida NO ES tan complicada como lo pensamos,
y que los problemas NO SON irremontables:
Tan sólo son una serie de eventos desafortunados que nos evalúan, que ponen a prueba nuestras defensas, nuestra fortaleza y nuestras ganas de vivir.
Y eso es lo que tiene que perdurar, las ganas de ser felices, de vivir la vida como es debido, y no dejarnos caer.
Y lo esencial NO es olvidar, sino tomar cada experiencia como forma de aprendizaje, como una mera enseñanza,
que nos ayude a conocernos a nosotros mismos, y que nos marque,
integrándose a nuestro ser,
volviéndose parte de nuestra identidad.