Los capullos anuncian tu llegada,
pequeñas flores entre la hierba asomadas.
El día me sonríe por más tiempo,
alargando sus momentos,
y el verde incipiente en los árboles
me saluda, danzando entre las ramas.
Naturaleza mágica, energía liberada,
los rayos del sol permanecen a lo lejos,
Está anocheciendo pero el día aún perdura,
y mi mente se colma de alegrías y locuras.
Me siento libre, me siento encendida,
el aire que inspiro huele a vida.
Las hojas secas ya no crujen por debajo de mis pasos,
Y un perfume a cambio se siente, en el viento, girando...
Septiembre: regálame una sonrisa, aléjame del llanto.
Haz que pase pronto, haz que llegue el día.
Dame el remedio que sane las heridas,
que renueve mis creencias,
que me lleve a la vida.
Septiembre: dame primavera, que se hace necesaria,
y es larga la espera...