Extraño es encontrar algo que cruce fronteras.
                                   Que siga en pie a pesar de las tormentas.
                                               Que ría, que llore, y siga riendo.
Que pueda soportar las peores penas.
Extraño encontrar algo que soporte el viento,
                          que no se doble si falta entendimiento,
                     que siga, avance, continúe, camine,
que pueda vencer el envejecimiento.
Extraño encontrar algo que no cambie,
                         que siga, por siempre, intacto, inigualable;
                    que te de cariño, que sea amable,
que aguante por siempre, que de corazón te hable.
Que pueda conocerte más de lo que te conoces,
                          que sepa lo que dices antes de lo que respondes,
                   que piense al mismo tiempo la misma palabra,
que pasiones, manías, locuras comparta.
Que sea magnífico, que irradie luz,
                         que nunca se apague, que brille infinito.
            Que te haga feliz con sólo un abrazo.
que haga rimar "dolor" con "divertido".
Extraño encontrar algo que te acompañe continuo, 
                                  que juegue a tu lado, que crezca contigo,
          que te dé la mano, te dé su abrigo,
extraño alguien a quien puedas llamar "amigo"...


Increíble cómo uno se inspira pensando en una persona. En alguien que es importante, significativo, magnífico para nosotros. Alguien a quien admiramos, adoramos, alabamos. Alguien a quien defenderíamos a muerte, acompañaríamos incondicionalmente, y aguantaríamos hasta el final.
Hoy, en tu aniversario de vida, quiero decirte que te amo, y que sos una de las personas más geniales que conocí en mis dieciséis años de vida. Gracias a vos no sólo aprendí innumerables cosas a nivel intelectual, sino que aprendí cómo ser amiga, cómo dar cariño, cómo dar confianza. Las caídas y recaídas que sirvieron para conocernos más aún me hicieron caer en lo excelente persona que sos, en lo mucho que te quiero, y que no te cambiaría por nada ni por nadie, porque sos único para mí, único en el mundo.
Te deseo lo mejor del mundo para hoy y siempre amigo. Nunca, nunca te olvides, que acá hay alguien que te aprecia con su alma, y quiere que sepas que siempre va a estar para todo, no importa el día, la hora, el lugar.
Te amo Alois Osvaldo Lucero, felices dos décadas!


Como decís vos: Monumento a la ternura