Escuchar tu voz en el teléfono fue lo más hermoso que me pudo haber pasado. No podría explicarte lo que le pasó a mi corazón cuando apareció tu nombre en el display del teléfono. Empezó a latir, descontroladamente, queriéndose salir de mi cuerpo, tratando de escapar. Y mi cuerpo, mi cuerpo temblando, de pies a cabeza, sin saber qué hacer ante lo que pasaba. Sí, vos, vos llamándome, vos queriendo comunicarte conmigo, vos, apareciendo en mi vida otra vez. Y recibir un "hola hermosa" me llenó el alma. Me alimentó el corazón. Me dijo SEGUÍ, LEVANTATE, ANDÁ, QUE AHORA TENÉS FUERZAS PARA TODO. Y hablamos. Y charlamos. Cual amigos. Como dos personas que se quieren. Y te dije lo que sentía. Y me agradeciste por eso. Y te dije que eras importante. Y me dijiste que para vos yo también lo era. Y te dije que no te quería perder. Y me dijiste que nunca te perdería, porque yo era parte de tu vida. Me pediste disculpas, me supiste escuchar, me agradeciste por todo lo que te dije en ese mail. Me dijiste que lloraste, que te emocionaste, y esas lágrimas parecieron llegar a mi ser y mojarlo, revivirlo, hacerlo volar, hacerlo sentir.
Escuchar tu voz en el teléfono fue lo más hermoso que me pudo haber pasado. Escucharte decirme un te quiero, escucharte decirme que querés hablar conmigo, seguir el contacto, tratar de hablar. Saber que te intereso, aunque sea un poco, me da una fuerza extraña, sobrenatural. Me ayuda a darle para adelante. Y aunque tenga que resignarme a vivir sin tus besos, sin tus caricias, sin tu amor, voy a seguir por vos. Porque te quiero, porque sos tanto para mí, porque te lloro y siento que el llanto es el primero que vale la pena en mi vida. Porque lloro por amor real. Por un amor sincero. Por un amor a tu ser, no a tu envoltorio.
Escuchar tu voz en el teléfono fue lo más hermoso que me pudo haber pasado. Aunque escuchar un "Chau hermosa" dolió. Dolió tanto. Dolió al saber que no iba a escuchar tu voz por mucho tiempo más. Al saber que iba a tener que extrañarte horrores nuevamente, que me ibas a volver a hacer tanta falta, que te iba a necesitar. Sos lo más hermoso que existe y que vi. Algún día encontraré algo que te supere, pero seguirás siendo único y auténtico en mi vida.
Gracias por darme esta oportunidad.