Voy a construir una casa. No va a ser una casa cualquiera. Quizá será chiquita y pequeñita. Tendrá una cocina compartida con el comedor, algún silloncito inclinado en dirección a la televisión y una cama grande para dormir y quizá comer y quizá charlar y quizá llorar y quizá desvelarnos noches enteras sin descansar. Va a tener una pared repleta de fotografías, quizá nuestras, quizá de sueños, quizá de aquellos destinos a los que deseamos llegar. Voy a pegar nuestros dibujos en las paredes y hasta algún "te amo" escrito en algún volante que algún repartidor te dio al pasar. Voy a cocinar las comidas más ricas para que noche tras noche saborees la vida de una forma diferente. Voy a besarte inesperadamente para que cada día te sorprendas por el amor que sentimos. Voy a mimarte paso a paso y masajearte la espalda cuando estés sentado en tu silla descansando luego de cenar. Voy a doblarte la ropa al irte a dormir y despertarte con un beso en la mañana, pasándote la mano por el cabello (lo que tanto me gusta hacer). Voy a construirnos un baño con una ducha enorme, que nos permita mojarnos al mismo tiempo, para besarte bajo la lluvia sin que suframos frío. Voy a bañarme con vos para que me veas siempre como soy en toda situación. Para verte puro y limpio y todo y vos allí. Para que el agua se lleve los dramas y problemas del momento. Que en su pasar, drene lo que tenemos guardado dentro. Y por si esto no alcanza, voy a dejar un gran espacio para el patio de atrás. Voy a plantar flores para que nunca nos falten los colores. Voy a plantar un árbol a tu lado y lo vas a plantar conmigo para marcarnos la vida para siempre. Voy a construir un pozo de los deseos y regalarte millones de monedas para tirarlas juntos y desear por igual. Voy a regalarnos cintitas para atar nuestros problemas con delicadeza. Voy a acariciarnos e intentar que, en el día a día, el amor no adelgace. Que no se pierda ni se olvide ni se reemplace. Que sea puro y completo como el de la primera vez. Y que ambos tengamos impresa la posibilidad de creer y percibirlo y asimilarlo y guardarlo en lo más hondo del alma. Guardarlo ahí donde guardamos todas las cosas hermosas de la vida, todos los hitos que recordamos con lágrimas de emoción en los ojos, pasados 20 años. Quiero guardarnos en mi alma y escribir nuestra historia en el tiempo.