Los pies helados, la piel hirviendo.
Cama sola, cama fría.
Lágrimas cayendo.
Húmedo hasta el cemento.
Se escucha la respiración.
Entrecortada, moja la almohada.
Sobre sí misma abrazada,
susurra palabras que no dijo.
Porque simplemente
se quedó sin decirlas.
Porque la cama está tan fría...
Baja la mirada, busca un atisbo.
Los ojos se le nublan,
el miedo se hace vivo.
No hay nada, solo vacío.
Falta, y hace falta.
Se nota la ausencia,
se nota la falta.
Desaparece sin dejar rastro
y allí se queda ella,
acurrucada,
esperando ser salvada.
fue un
jueves, junio 26, 2014