Tal vez podamos estar separados,
distantes, alejados.
Tal vez tu mundo es similar,
pero diferente al que yo vivo.
Tal vez tu realidad sea más compleja,
mientras que la mía es normal, sencilla como la de todos...
Pero somos iguales.
Idénticos.
A pesar de los kilómetros que se abren paso entre nosotros,
estamos unidos.
Corazón con corazón, con las manos aún estrechadas.
La distancia no nos separa.
Podemos escuchar sus voces aún, retumbando en nuestros oídos,
como notas musicales, armónicas, magníficas.
Podemos sentirlos abrazándonos con fuerza,
amarrándose a nosotros para no dejarnos ir.
Podemos amarlos entre medio de recuerdos
de momentos vividos que jamás se olvidarán...