Bastante sencillo... Ha sido sencillo.
Ayer ya lloró, y hoy sonríe.
Sonrisa que como un sol ilumina su cara.
Aunque aún no comprende si eso será efímero, o duradero.
El tiempo es inexacto, no hay probabilidad de saber
si las cosas cambiarán de rumbo.
Porque pareciera como si el corazón siguiese palpitando
despacio, dolido...
Tal vez sea la esperanza, o tal vez el haber asumido
que las cosas suelen terminar,
que debe prepararse para el final,
que no es eterna la eternidad.
Mañana deseada debajo del cielo azul
que atraviesa el paisaje más allá del horizonte.
Hace tiempo que no había tanta luz en su universo.
Quizás nunca antes se había visto así.
Reconfortado. Renovado.
El amor va y viene, ¿será?
¿Será que el amor va y viene?