El frío cubre su espalda, a la par de esas caricias que la hacen estremecer. Cierra los ojos, intentando entender qué es lo que está pasando. Si tan solo se atreviera a cruzar la barrera, romper la pared que los separa.
Pero no puede, no lo logra. Su rechazo se intercepta entre los dos.
Ella quiere ser feliz a su lado.
Pero el destino quiere jugar otro juego con su amor...