Sí, podés decirme que hago todo mal por ser mujer.
Sí, no soy perfecta.
Sí, no soy ordenada, ni estructurada, ni centrada.
Sí, no suelo hacer las cosas bien cuando debería hacerlas bien.
Sí, estropeo muchas de las cosas que toco.
Sí, soy impulsiva, torpe, atolondrada.
Sí, soy medio hombre en muchas ocasiones.
Sí, me falta femeneidad.
Sí, me quejo de las cosas que hago.
Sí, nunca me enamoro del indicado, y suelo dejarme ser boludeada.
Sí, no me gustan muchas cosas de mí misma.
Sí... Pero amo la vida que tengo, con sus problemas, sus decaídas, sus momentos de felicidad. Amo los amigos que tengo, amo el tiempo en el que vivo y espero con ansias los momentos que vendrán. Soy apasionada en lo que hago y pongo todo de mí en cada aspecto de mi vida. Hago lo que hago porque quiero, y aunque dicen que el que mucho abarca poco aprieta, yo aprieto mucho, firmemente, con fuerza.
Amo la posibilidad de vivir.
Soy feliz, y eso, para mí, es lo más importante, y más que suficiente.